Porque el tiempo se pasa volando cuando estoy delante de una cámara y no necesito comer ni beber ni dormir en mucho mucho tiempo.
Porque es increible todo lo que se puede transmitir con una mirada o un gesto o una expresión.
Porque sé que valgo aunque no dé las proporciones de altura o medidas.
Porque aunque no llegue lejos, la ilusión que pongo en cada sesión y la satisfación que me aporta ya hace que todos los "No" merezcan la pena.
Porque de ilusión se vive.
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